El consumo de energía en España en un gráfico: porcentajes y fuentes más empleadas

La energía que consumimos en el hogar proviene de distintas fuentes. Si hace décadas las viviendas consumían carbón y leña, hoy los suministros han cambiado mucho. Desde clásicos como el gas o los productos derivados del petróleo, hasta energías renovables de última generación como la biomasa o la geotermia, las fuentes son muy variadas. Y los datos de consumo, tan interesantes como sorprendentes: ¿sabías que la mayor parte de la energía que consumimos en calentar las casas procede de fuentes renovables? En este gráfico encontrarás toda la información sobre este tema. Y en el texto a continuación te explicamos los datos más curiosos e interesantes, y  cómo utilizar la información para reducir tu gasto energético y lograr un hogar más sostenible.

Los datos hablan. El consumo, a examen

Para construir este gráfico visual hemos empleado los datos reflejados en la última versión del Informe anual de consumos energéticos 2017 de IDAE. Publicado en 2017, la información fue recabada durante el año 2016 y permanece totalmente vigente. En primer lugar, verás que el consumo se mide en ktep. ¿Qué es esto? ”tep” son las siglas de “tonelada equivalente de petróleo”, y la k indica que la cifra va multiplicada por mil. Es la unidad de energía estándar usada para cuantificar el consumo. Si te fijas en la leyenda a pie de gráfico, verás que las fuentes energéticas aparecen ordenadas de izquierda a derecha según su uso en los hogares españoles. Según el informe de IDAE, la más empleada es la electricidad (5.989,73 ktep) seguida del gas (3.472,03 ktep), los productos petrolíferos (2.939,10 ktep), las energías renovables (2.738,61 ktep) y los combustibles sólidos (79,05).

En la parte superior del gráfico y en color negro, podemos ver que en España gastamos la mayor parte de energía en calefacción (6.657 ktep). A continuación se sitúan la iluminación y los electrodomésticos, el Agua Caliente Sanitaria (ACS) y la cocina, por este orden. El siguiente nivel, situado debajo de la categoría en negro, muestra mediante secciones de colores de qué fuentes se obtiene la energía y cuáles son las más empleadas. Las secciones de mayor tamaño son las que indican las fuentes más empleadas. Según esto, la energía que consumimos para la calefacción procede sobre todo de energías renovables, que aportan un 16% del total (2.440 ktep). El resto se divide entre el 13,2% de los productos petrolíferos (2.004 ktep), un 10,6% procedente del gas (1.608 ktep) y un 2,9% generado por la electricidad (441 ktep). Tan solo una pequeñísima parte (0,4%) corresponde a combustibles sólidos como el carbón o la leña: menos de 65 ktep. Sin embargo, en materia de iluminación y electrodomésticos la reina indiscutible es la electricidad: los 4.405 ktep consumidos al año (un 28,9% del total), sumados a proporciones más pequeñas en otros usos, hacen que sea la fuente de energía más empleada en nuestro país.

El agua caliente que utilizamos para actividades cotidianas como ducharnos, lavarnos las manos o fregar los platos es la siguiente en el “top 5” del gasto energético doméstico. En este caso, el gas es la fuente más empleada: concretamente, le corresponde un 9,8% del total (1.486 ktep). A continuación se sitúan los productos petrolíferos con un 4,6% (706 ktep), el 2,9% de la electricidad (447 ktep) y el 1,8% procedente de energías renovables (241 ktep). Los combustibles sólidos solo representan una pequeñísima parte del consumo, que no es significativa. Las dos últimas aplicaciones de la energía en el hogar en orden de consumo son la cocina (fuegos o placa eléctrica) y la refrigeración (aire acondicionado). En ambas la fuente más empleada es la electricidad, con un 3,7% y un 1% (556 y 140 ktep) respectivamente. El gas es la segunda fuente más usada para cocinar con un consumo anual del 2,5% (378 ktep), mientras que el resto de las fuentes de energía no tienen un aporte significativo.

¿Sabías que la mayor parte de la energía que empleada para la calefacción es renovable?

El gráfico nos desvela algunos datos de lo más interesantes. Por ejemplo, a día de hoy la mayor parte de la energía que usamos para calentar nuestras casas procede de… ¡renovables! El 43% de dicha energía se obtiene de fuentes sostenibles. Aunque cuando hablamos de renovables casi siempre pensamos en energía solar, en este caso y según los datos facilitados por IDAE la energía más usada en calefacción es la generada por la biomasa. Las calderas alimentadas con este tipo de combustible (pellets, huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos…) calientan hoy muchos edificios, en forma de sistemas de calefacción central o individual.

Por otra parte, también es destacable el uso de productos petrolíferos como fuente de energía para la calefacción. De hecho, se encuentran situados directamente tras las renovables; y por increíble que parezca, por delante del gas natural. Esto se debe sobre todo a los edificios con calderas de queroseno, y en menor medida, al uso de GLPs: gases licuados del petróleo consistente en una mezcla de propano y butano. Aunque siempre llevan una mezcla de ambos gases, normalmente los GLP reciben el nombre del gas que predomina en su composición (propano o butano).

Apuesta por una energía limpia y eficiente

Tanto si tienes una casa en propiedad como si vives de alquiler, estos datos te pueden ayudar a optimizar tu consumo energético. Como indican las estadísticas publicadas por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, el gasto de energía en España es mayor cada año que pasa. Por eso es labor de todos intentar reducir el consumo eligiendo sistemas e instalaciones eficientes. Por ejemplo, si vas a reformar tu vivienda, puede ser el momento de instalar un sistema de calefacción y/o Agua Caliente Sanitaria (ACS) alimentado con energías renovables (biomasa, geotermia o solar): la inversión merece la pena y la amortizarás en pocos años. También es buena idea optar por sistemas de climatización con bomba de calor, que suman calefacción y aire acondicionado en un solo equipo y tienen un consumo más bajo.

Sumar esfuerzos y apostar por las energías renovables es un reto global. La sociedad camina hacia un futuro más sostenible, y el consumo de energía es una parte fundamental de este futuro. Tal y como indican los datos recabados por IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía) el consumo de energías renovables es cada vez mayor: aunque todavía están en cuarta posición (por detrás de fuentes más convencionales), cada año suben puestos y se van acercando a la cabeza de la clasificación. Es, sin duda una excelente perspectiva para los próximos años.