Cómo hacer tu casa ecológica y autosuficiente

Si cada vez estás más concienciado de lo importante que es cuidar el medio ambiente y reducir el cambio climático, este post te va interesar muchísimo. Sobre todo si tu compromiso va más allá y te atraen las casas ecológicas y autosuficientes. Quizá te animes a empezar a transformar tu vivienda en un espacio sostenible con las soluciones que te proponemos. Podrás ahorrar y olvidarte de contaminar.

¿Qué es una vivienda ecológica y autosuficiente?

Antes de nada, seguro que estás deseando saber qué diferencia a las casas ecológicas y autosuficientes de las tradicionales. Los principios que las definen. Aunque la ecología y el autoabastecimiento van muy ligados, no siempre van de la mano. Puedes presumir de tener una vivienda que no necesita de recursos externos, o de muy pocos, pero sin materiales ecológicos a la vista. Ahora bien, cuando estos dos principios se alían significará que tu hogar cumple de forma conjunta todas sus máximas. En concreto, llamamos viviendas ecológicas y autosuficientes a aquellas que persiguen un consumo nulo o casi y un concepto respetuoso con el medio ambiente.Y si tu plan es partir de cero, plantearte un proyecto nuevo, lo ideal es que la edificación cuente con un diseño bioclimático. Pero este es otro tema del que te hablaré pronto.

Cómo acondicionar tu casa para que sea más sostenible

Las casas ecológicas que además son autosuficientes están consideradas casas pasivas o de consumo casi nulo. Quédate con estos términos porque son los que avalan que una vivienda está preparada para lograr una eficiencia energética excelente, y por tanto un ahorro en su consumo difícil de igualar. Los inmuebles que se denominan así gastan un 10% de la energía que se utiliza en una vivienda tradicional. Responden a un concepto de casas bastante innovador y el Instituto de la Vivienda Pasiva en Darmstadt, Alemania, se encarga de impulsar su construcción por todo el mundo. En España estas viviendas son una realidad inmobiliaria en crecimiento y abanderan que no ahorran energía a costa del confort, la clave pasa por un excelente aislamiento térmico que no necesariamente debe ser caro. ¿Por qué no inspirarte en ellas para acondicionar tu hogar?

Cambios en la legislación española para el consumo de energía

Además, en España, a partir de 2020, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establecerá qué niveles de consumo de energía requerirán tanto las viviendas de nueva construcción como las rehabilitadas, y por tanto sus respectivos niveles de ahorro. La estimación para estas últimas es de alrededor de un 50%. El Ministerio de Fomento ha actualizado recientemente el Documento Básico HE Ahorro de Energía del citado Código, cuyo objetivo es conseguir un uso racional de la energía necesaria en los edificios y reducir a límites sostenibles su consumo.

Utiliza fuentes de energía alternativas

Las casas ecológicas y autosuficientes apuestan por las energías limpias para cubrir sus necesidades de climatización, tanto de frío como de calor. Generar su propia energía es uno de sus principios fundamentales. Tú también puedes apostar por ellas.

Energía solar

Si vives en una región con mucho sol, aprovecha al máximo su radiación solar con paneles solares fotovoltaicos: producirán la electricidad que necesitas para tu uso doméstico y su vida útil es larga, de unos 30 años. Así podrás decir adiós a las compañías eléctricas. En el Informe sobre energía solar fotovoltaica del IDAE puedes encontrar toda la información relevante sobre normativa y subvenciones. El precio de un sistema fotovoltaico para un suministro de 1.000 W diarios es de 3.000 € aproximadamente. La instalación y mano de obra es aparte y bastante variable.

Energía de biomasa

Las calderas de biomasa son otra opción de lo más interesante, en este caso energía vegetal cada vez más empleada. Actualmente, la mayor parte de energía consumida en España para la calefacción de las viviendas procede de las renovables, y más en concreto de la generada por biomasa, según el Informe Anual de consumos energéticos 2017 de IDAE. Después de la solar es la más ecológica. Su principal combustible son los sólidos de origen vegetal, como los pellets y residuos forestales. Están pensadas para proporcionar calor y también agua caliente sanitaria, pero implican una inversión mayor. El precio medio de instalar una calefacción de biomasa, con caldera y radiadores para una vivienda de 100 m2, ronda los 8.000 €.

Energía geotérmica

¿Y qué tal apostar por el calor que proporciona la tierra? Sobre todo si vives en una casa unifamiliar. Esta energía renovable de última generación se materializa en sistemas geotérmicos que transforman la temperatura constante del subsuelo en una fuente de energía capaz de abastecer la climatización de casa y el agua caliente sanitaria mediante sondas. En concreto la calefacción geotérmica consume muy poca energía y funciona con una bomba de calor y un sistema de tubos. Sin embargo, hoy por hoy, es una solución bastante costosa y su instalación implica una obra importante. Por tanto, lo aconsejable es pensar en ella si no es un problema efectuar una fuerte inversión económica, a partir de 25.000 €, y tu vivienda tiene unos 150 m2.

Mejora el aislamiento de casa

Otro capítulo clave para hacer que tu casa sea lo más ecológica y autosuficiente posible es revisar su aislamiento térmico. Aunque no será posible alcanzar el nivel de las denominadas pasivas, podrás optimizar en gran medida su eficiencia energética sin renunciar a la temperatura de confort idónea en cada estación del año. Y en consecuencia reducirás el consumo energético de tu hogar; un dato muy valioso si tienes en cuenta que un inmueble bien aislado implica ahorrar entre un 20% y un 40% de calefacción. Puedes invertir en diferentes soluciones en función de los puntos débiles detectados en la vivienda, averiguar por dónde se escapa el calor y entra el frío desde fuera y a partir de ahí decidir qué aislamientos son prioritarios. Eso sí, la mayoría requerirán el servicio de una empresa especializada.

Techos

Lo habitual es que pierdas calor por el techo de las habitaciones, ya que éste se acumula en la parte alta al pesar menos que el frío. Un falso techo compuesto por virutas de madera de abeto y cemento blanco es perfecto para combatir esta deficiencia. Consisten en planchas coloreadas que se pueden dejar a la vista porque son bonitas estéticamente, y además también aíslan acústicamente. Instalar un aislamiento térmico así cuesta entre 37 y 72 €/m2 .

Cubierta de la vivienda y paredes

Si el problema se encuentra en la cubierta de tu vivienda unifamiliar, aíslala con planchas granuladas de arcilla expandida, desde 13 €/m2 o con espuma expandible de poliuretano proyectada, a partir de 20 €/m2  . Las paredes también son zonas sensibles que deberás cuidar. Los tabiques de las habitaciones ganarán en aislamiento con paneles de yeso laminado que incorporan una cámara de aire rellena de distintos materiales aislantes. Una placa de este material a partir de 5,13 €/m2.

Suelos

Tampoco descuides los suelos, aprovecha este momento de reforma en casa para sustituirlos y así podrás extender bajo ellos paneles que aíslen térmica y acústicamente. Nada como un material tan ecológico como el corcho. Un rollo de corcho aislante apto para cualquier revestimiento, con 1,8 mm de grosor y 10 m de longitud, cuesta alrededor de 45 €.

Depósitos y tuberías

Por último, atención a los depósitos y tuberías de los equipos de climatización, calefacción y ACS de tu casa. Su correcto aislamiento térmico te garantizará más eficiencia energética y ahorro. Puedes aislar las tuberías con espuma elastomérica: un material de baja conductividad térmica. La encontrarás  en forma de coquillas y como planchas para usar en conductos de climatización. Un rollo de 15 m vale alrededor de 27,46 €, para tuberías de 22 mm de diámetro.

Introduce sistemas para gestionar el agua

En las casas ecológicas y autosuficientes aprovechar el agua de lluvia y reutilizarla para otros usos domésticos es otra de sus máximas con idea de minimizar el gasto de recursos naturales. En tu vivienda no será difícil empezar a reciclarla también para uso doméstico mediante métodos sencillos, como los barriles recolectores. Ahora bien, la zona geográfica donde vivas y su nivel de pluviometría son patrones que determinarán en gran medida que sea una decisión muy rentable o menor.

Si tienes jardín o un pequeño huerto, este sencillo sistema de recuperación de agua de lluvia cubrirá sus necesidades de riego. Ahora bien, quizá no te imaginabas que puede servirte para otras tareas que haces a diario: desde lavar los platos, a poner la lavadora, reutilizarla para el inodoro o lavar a tu mascota. Sin embargo su ingestión no está recomendada si no es analizada y tratada previamente para prepararla para su consumo seguro.

Estos recolectores son barriles con diferente capacidad de almacenaje, pensados para recoger el agua que cae del tejado y las azoteas a través de los canalones. Es decir, la almacenan automáticamente y mediante el pequeño grifo que incorporan es fácil extraerla y volver a utilizarla. Un depósito de agua de 168 L de capacidad, cuesta alrededor de 55 €.

Esta medida está muy bien, pero junto a ella lo ideal es que practiques un consumo más responsable del agua potable que bebes de los grifos. Así que no dudes en adaptar accesorios que minimicen su gasto. En definitiva, todo ello te ayudará a concienciarte de que este recurso natural no es inagotable. En este sentido hay datos alentadores que corroboran que en España el consumo de agua potable ha descendido con respecto a los últimos 10 años: concretamente en torno al 12%. Así se desprende del estudio realizado por la Fundación Aquae.

Usa materiales de bajo impacto ambiental

Sentir que tu casa cada vez es más sostenible implica apostar por materiales ecológicos. Lo ideal es introducirlos cuando partes de un proyecto de construcción, porque así te aseguras de que su impacto en el medio ambiente será bajo o mínimo. Pero no es menos cierto que una reforma es un momento propicio para incorporar alguno de estos materiales en los espacios interiores de la vivienda. O en el exterior si cuentas con una terraza o pequeño jardín. La madera recuperada es perfecta para emplearla como revestimientos en las habitaciones, al igual que la piedra natural y baldosas cerámicas antiguas, que por cierto le darán un aire muy auténtico a las estancias.

El corcho y las pinturas ecológicas también son materiales naturales con los que podrás renovar los ambientes. Y no olvides el bambú. Considerado como el acero vegetal, es el material eco de moda y puedes empezar a familiarizarte con él en muebles, lámparas y accesorios de todo tipo. Si te animas a pintar los interiores con una pintura ecológica, cerciórate de que muestra la ecoetiqueta europea que así lo acredita, llamada Ecolabel. Un bote de pintura ecológica para paredes Ecosense, de Bruguer, vale alrededor de 45,95 €/bote de 15 l.

Practica hábitos para disfrutar de un espacio doméstico más sostenible

Una vez cumplido todo lo anterior, sin duda tu vivienda tendrá numerosos aspectos en común con las casas ecológicas y autosuficientes. Solo falta vivir en ella según los principios de la sostenibilidad, y eso seguramente implicará revisar tu estilo de vida. Empieza a practicar sus tres principios: reduce, recicla y reutiliza todo lo que puedas. Desde gestionar mejor los residuos orgánicos que generas, a practicar el reciclaje de objetos y muebles para darles otra vida. Tal vez puedas rescatar alguna que otra pieza olvidada de tu trastero, en vez de lanzarte a comprar mobiliario nuevo. Te ayudará a dar forma a una decoración única, que tenga mucho de ti. Como broche final, no olvides consumir de una manera más responsable al hacer la compra: descarta los envase, busca alimentos locales siempre que puedas y recupera los productos a granel.