Disponer de un garaje en la propia vivienda tiene muchas ventajas: es cómodo, seguro para las personas y además permite cuidar mejor el coche, poniéndolo a salvo de las inclemencias del tiempo, los golpes y arañazos y los robos. No son pocos, además, los que aprovechan para realizar allí pequeños trabajos de bricolaje.

Tanto si se trata de instalar un garaje prefabricado como de construir uno adosado de obra o bajo la casa, será necesario acometer algunos trabajos para empezar a disfrutar de él.

Los trabajos más usuales en garajes de viviendas están relacionados con la instalación de puertas automáticas o de puntos de recarga para automóviles eléctricos. Hay que contar con unos 1.600 € de presupuesto para la instalación de la puerta de garaje y con unos 800 € para la instalación de un punto de recarga individual. Instalar un garaje prefabricado cuesta 4.000 € de media, y su ventaja es no necesitar un proyecto firmado por un arquitecto.