Precio de instalar un descalcificador

El precio medio de instalar un descalcificador es de 760 €.

En esta guía

Ventajas e inconvenientes
Funcionamiento
Tipos
Instalación
Precio
Mantenimiento
¿Qué más hay que tener en cuenta?

¿Cuánto cuesta instalar un descalcificador?

Un descalcificador es un sistema de tratamiento de agua que se instala en la red de alimentación de agua de las viviendas para reducir la dureza de esta, es decir, rebajar su contenido en ciertas sales minerales. Instalar un descalcificador en casa es aconsejable en zonas donde el agua es de dureza alta, ya que el agua depurada ofrece numerosas ventajas.

El precio medio de instalar un descalcificador cronométrico con filtro, llaves de paso, electroválvulas, grifo para vaciado y tubería de desagüe, añadiendo una toma de corriente es de 760 €.

Ventajas e inconvenientes

Instalar un descalcificador puede suponer un aumento en la calidad de vida de los habitantes de una vivienda, ya que puede aportar muchos beneficios. Sin embargo, también hay que tener en cuenta determinados inconvenientes para valorar si conviene o no su instalación. Son los siguientes:

VentajasInconvenientes

No se generan incrustaciones en las tuberías

Menos atascos

Los electrodomésticos duran más y funcionan mejor

Se necesita menos jabón y detergente

Menos restos de cal en la cristalería, mamparas, ventanas, etc.

Pelo más brillante

Piel más suave

El agua descalcificada no se puede beber

El agua descalcificada tiene altos niveles de sodio

Su alto contenido en sodio favorece la corrosión de las tuberías de metal

El agua con alto contenido en sodio es más contaminante para el medio ambiente

El agua descalcificada no es apta para el riego


Funcionamiento

El descalcificador funciona mediante un proceso de intercambio de iones. Estos dispositivos incluyen unas resinas que capturan y eliminan los iones de calcio y magnesio, unas sales minerales presentes en el agua. El proceso se divide en tres fases:

  • Intercambio iónico. En esta primera fase, el agua sin tratar entra en el descalcificador y atraviesa una resina que captura los iones de calcio. Durante su captación, la resina desprende iones de sodio. Una vez ha atravesado la resina, el agua retorna a la columna o depósito contenedor y pasa por un contador de agua tratada, que refleja cuándo habrá que volver a regenerar la resina. Después sale hacia la vivienda.
  • Regeneración. La cantidad de iones de calcio y magnesio que la resina puede atrapar tiene un límite. Cuando lo señale el contador del descalcificador, la resina deberá liberarse de los iones captados para regenerarse y volver a funcionar. A su vez, este proceso se divide en cuatro sub-fases:
    • Contra-lavado o proceso de lavado de la resina, tras el cual el agua con los iones de calcio y magnesio es enviada al desagüe.
    • Aspiración de agua con alta concentración de sal del depósito del descalcificador. El agua salada o salmuera pasa por la resina y provoca la liberación del calcio, yendo después a parar al desagüe.
    • Lavado rápido de la resina para eliminar el exceso de sodio.
    • Rellenado del depósito de salmuera.

Tipos

Si bien los descalcificadores tienen todos la misma función y trabajan de forma similar, los modelos actuales se dividen en cuatro tipos:

  • Descalcificadores cronométricos. Se llaman así porque llevan un cronómetro electrónico que marca el plazo de tiempo para regenerar las resinas. Este plazo se programa según la dureza del agua y el consumo estimado. Se recomiendan cuando el consumo de agua es fijo.
  • Descalcificadores volumétricos. Estos descalcificadores regeneran la resina cuando ha pasado por ella determinado volumen de agua. El volumen se marca en el programador electrónico durante la instalación, dependiendo de la dureza del agua y el consumo estimado.
  • Descalcificadores de bajo consumo. También se conocen como descalcificadores volumétricos estadísticos. Llevan un sistema de válvulas electrónicas que ajusta el proceso de regeneración, lavando solo la parte de la resina que esté saturada. Trabajan con parámetros muy ajustados, creando estadísticas del consumo de agua diario y combinándolas con la dureza del agua. Se puede elegir la función cronométrica o volumétrica.
  • Descalcificadores kinéticos o hidráulicos. Estos descalcificadores no van conectados a la red, funcionan únicamente con la fuerza (energía cinética) del agua. Regeneran la resina dependiendo del volumen de agua, cuando esta se satura.
Tipo (precio sin instalación)VentajasInconvenientes

Cronométricos

(desde 300 €)
Más económicos

Alto consumo de sal

Actualmente se desaconseja su instalación

Volumétricos

(desde 400 €)

Precio medio

El consumo de sal se adapta al volumen de agua tratado

Menos precisos que los de bajo consumo

Menos económicos que los cronométricos

De bajo consumo o volumétricos estadísticos

(desde 430 €)

Muy precisos

Bajo consumo de sal

Permiten elegir el tipo de funcionamiento

Mantenimiento mínimo

Menos económicos

Kinético o hidráulico

(desde 570 €)

No consumen electricidad

No necesitan una toma de corriente

Más pequeños

Ocupan poco espacio

Los más costosos

Si la dureza del agua cambia, hay que cambiar los discos indicadores


Instalación

El proceso de instalación de un descalcificador no es sencillo. Es recomendable contratar los servicios de un profesional para asegurarse de que el aparato está perfectamente colocado. Estos dispositivos se suelen colocar cerca de la llave de paso general que da entrada al agua en la vivienda. De esta manera, el aparato podrá tratar la mayor parte del agua que entre en la red. También debe haber un desagüe cerca, además de una toma de corriente, excepto para los descalcificadores kinéticos. A grandes rasgos, los pasos para su instalación son los siguientes:

1. Cerrar la llave de paso general del agua.

2. Cortar un trozo de unos 50 cm de la tubería principal.

3. Colocar un bypass, es decir, instalar una tubería paralela para dividir la red en dos y así disponer de una toma de agua sin descalcificar. Para ello hay que instalar 3 llaves de paso: en la entrada, en la salida y en la tubería paralela. Los descalcificadores kinéticos suelen incluir el bypass.

4. Instalar 2 portafiltros con filtros de sedimentos. Uno de ellos filtrará el agua que entra en el descalcificador, protegiéndolo de averías y desgaste. El otro protegerá la red de agua de posibles restos de resina que pudieran salir del descalcificador.

5. Abrir la llave de paso y asegurarse de que no hay fugas.

6. Si el descalcificador es cronométrico, volumétrico o de bajo consumo, hay que conectarlo a la toma de corriente para después realizar la programación del proceso de regeneración.

7. Conectar los tubos de drenaje al desagüe.

Precio

El precio de instalar un descalcificador incluye el coste del aparato, su transporte y montaje y su programación si es un modelo electrónico. Si hay que hacer algún tipo de obra, por ejemplo, picar la pared para acceder a la tubería y volverla a cerrar, habrá que incluir el coste de los trabajos de albañilería. Y si es necesario instalar una toma de corriente nueva o prolongar las tuberías, también habrá que sumar estos trabajos al presupuesto.

  • Instalar un descalcificador cronométrico con filtro de caucho, llaves de paso, electroválvulas, grifo para vaciado y tubería de desagüe tiene un precio medio de 560 €. Si es un modelo volumétrico, el coste sube a unos 660 €.
  • Si se instala un descalcificador de bajo consumo (volumétrico estadístico), el precio será de unos 700 €. Y si es de tipo kinético, a unos 800 €.
  • Ampliar la instalación eléctrica añadiendo una toma de corriente con toma de tierra para poder conectar el descalcificador cuesta unos 60 €.
  • Ampliar la instalación de fontanería tiene un precio de unos 30 € por metro lineal de tubería.
  • Picar la pared y volverla a enrasar, alicatar o pintar tiene un precio medio de unos 20 € el m2.

Los profesionales encargados de instalar un descalcificador son los fontaneros. El precio de la mano de obra de este trabajo ronda los 210 €.

Mantenimiento

Para poder regenerar las resinas del descalcificador, es necesario que el depósito de salmuera tenga suficiente cantidad. Es importante vigilar la cantidad de sal y regenerarla de forma periódica. De la misma forma, las resinas terminan por degradarse y deben ser sustituidas cada 7-10 años, dependiendo del uso que se le dé al descalcificador y la dureza del agua. En algunos casos conviene contratar un servicio de mantenimiento del sistema por parte de técnicos especializados. El servicio suele ser anual e incluye cambio de filtros, limpieza de portafiltros, eliminación de incrustaciones de sal, revisión de las válvulas y los drenajes, desferrificación de las resinas y análisis de la dureza del agua tratada, por un precio medio de 85 €.

¿Qué más hay que tener en cuenta?

  • Permisos. Para instalar un descalcificador en una vivienda no es necesario solicitar un permiso de obra al ayuntamiento o a la comunidad de vecinos. Sin embargo, si se desea instalar un descalcificador comunitario para todo el edificio es necesario contar con la aprobación de ⅗ de los propietarios, tal y como establece la Ley de la Propiedad Horizontal en su Art. 17.4.
  • Normativa europea. En principio y salvo excepciones, el agua tratada con descalcificadores no es recomendable para el consumo humano. La directiva europea 98/83/CE y el Real Decreto 140/2003 establecen el límite de la proporción de sodio en el agua para consumo en 200 mg/l. Aunque el agua que sale tratada del descalcificador no suele llegar a contener esa proporción, sí tiene un contenido de sodio más elevado de lo normal. Por esta razón y salvo que el fabricante del descalcificador garantice una proporción menor en el agua tratada, es aconsejable hacer un bypass en la instalación de fontanería que permita contar con una toma de agua sin descalcificar para el consumo.
  • Factores que influyen en la elección. Antes de decidirnos por un descalcificador u otro, hay que tener en cuenta determinados factores que influirán en nuestra elección: el tipo de vivienda, la dureza del agua de la zona y el número de personas que viven en la casa. Son datos que conviene aportar cuando contratemos el servicio de instalación. El agua puede ser blanda, intermedia, dura y muy dura. En la web de la Fundación Aquae se puede ver qué tipo de agua hay en cada Comunidad Autónoma española y valorar la necesidad de instalar un descalcificador.
  • Pastillas. Las pastillas antical que se aportan a algunos electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas realizan un proceso similar en el agua y pueden ayudar a prolongar la vida útil de los aparatos.
  • ​¿Descalcificación u ósmosis? Ambos son sistemas para tratar el agua y eliminar sales, pero son completamente distintos. Los descalcificadores, como hemos comentado, eliminan el calcio y el magnesio del agua, evitando incrustaciones y depósitos. Los sistemas de ósmosis, por su parte, eliminan alrededor del 80-85% de los minerales presentes en el agua. Por lo tanto, estos últimos tratan el agua para que sea apta para el consumo. Sin embargo, consumen mucha agua (de cada litro que se depura, se rechazan 2-4 litros), esto hace que no sean sostenibles ni eficientes para instalarlos en la entrada de agua general de la vivienda. En resumen, lo más recomendable es instalar un descalcificador en la red general y dejar el sistema de ósmosis solo para la toma de agua no descalcificada, destinada al consumo. Los equipos de ósmosis se pueden instalar desde unos 150 €.
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