Nadie está libre de recibir indeseadas visitas en su domicilio en forma de plagas de insectos, roedores, palomas o murciélagos en el tejado. Algunas son tan resistentes que no queda más remedio que pasar de los remedios caseros al trabajo profesional. Y es que además de molestos, estos animales pueden ser vectores de enfermedades como la hepatitis o la rabia.

El control de plagas es un servicio especializado que solo realizan ciertas empresas. En algunos casos, instalan mecanismos que ahuyentan a los animales o sellan grietas después de desalojar a la plaga, pero también pueden emplear biocidas, por lo que es preciso que trabajen con productos homologados.

Los precios medios de los servicios de control de plagas dependen de muchos factores. Mientras que fumigar una arqueta con cucarachas cuesta 100 €, desalojar murciélagos y sellar fisuras asciende a 700 € y exterminar termitas en las vigas de un piso cuesta de media 2.200 €.