Precio de una desratización

El precio medio de desratizar una vivienda es de 430 €.

En esta guía

Cómo saber si existe una plaga
Riesgos de una plaga
Tipos de ratas y ratones
Métodos de desratización
Precio
Extras
¿Qué más hay que tener en cuenta?

¿Cuánto cuesta desratizar una vivienda?

La desratización es el proceso encaminado a erradicar los roedores de una zona o un inmueble. Las desratizaciones se realizan para poder dotar a los espacios de habitabilidad y volverlos seguros y salubres, y para evitar problemas de propagación de plagas.

El precio medio de la desratización química de una vivienda sin amueblar de 100 m2, con limpieza integral posterior es de 430 €.

Cómo saber si existe una plaga

Si no es evidente que existe un problema con los roedores, es importante estar pendiente de algunos signos o señales que indican su presencia en la casa o el local. Los más corrientes son:

  • Ruidos. Los roedores son animales nocturnos, por lo que lo más normal es que se muevan por la noche. Los ruidos suelen proceder de zonas ocultas a la vista como falsos techos, sótanos, despensas, áticos y suelos de tarima.
  • Productos roídos. Si vemos cajas de cartón de alimentos con señales de haber sido mordidas o desgarradas, paquetes rotos de harina u otros productos, pequeños mordiscos en galletas o barras de pan, etc., lo más seguro es que haya roedores. También suelen roer madera blanda, cables, corcho, etc.
  • Excrementos. La presencia de pequeños excrementos con forma de grano de arroz en armarios, despensas, cajones u otros lugares donde se almacenen alimentos es una prueba evidente de la existencia de una plaga.
  • Nidos. A veces los ratones y las ratas forman nidos en zonas ocultas, confeccionados con restos de tela, papel, lanas, cuerdas, etc.
  • Mascotas. La presencia de roedores en casa suele alertar a mascotas como perros o gatos, que los perciben por el olor y los sonidos.
  • Individuos. Si vemos un ratón o rata, podemos estar seguros de que hay más. Se calcula que por cada individuo visto puede haber una colonia de unos 20 roedores.

Riesgos de una plaga

La presencia de una plaga de ratas o ratones en una vivienda o un edificio habitado conlleva riesgos importantes, sobre todo para la salud. Las ratas transmiten enfermedades peligrosas como la peste bubónica, que aún se puede contraer a través de estos roedores. También transmiten la leptospirosis, especialmente los ratones de campo y las ratas grises.

Por otra parte, estos roedores estropean los alimentos, deterioran los muebles y las tapicerías, roen la ropa y pueden dejar inutilizados los cables eléctricos, telefónicos o de antena. Los coches también pueden sufrir sus ataques, experimentando importantes averías.

Tipos de ratas y ratones

A la hora de contratar un servicio de desratización, es importante saber qué especie de roedor ha formado la plaga para decidir el mejor método de erradicación. En España, las plagas las generan tres tipos fundamentales de roedores:

Ratón domésticoRata grisRata negra

Comen sobre todo cereales, las sustancias azucaradas, la fruta, la leche y el queso

Tienen dieta omnívora: carne, fruta, cereales...

Son cazadoras

Son omnívoras, aunque prefieren los cereales, granos y frutas

Viven en el interior de las paredes, bajo el suelo y en los falsos techos

También llamadas ratas de cloaca o de alcantarilla

También llamada rata del tejado, rata campestre o rata común

Hacen nidos en lugares escondidosViven en el subsuelo, las alcantarillas, los vertederos y en solaresHacen sus nidos y viven en sitios altos: copas de árboles, tejados, cornisas, buhardillas…
Llegan a vivir alrededor de un añoViven entre 6 y 12 meses

Viven entre 9 y 12 meses


Métodos de desratización

En principio, la desratización puede ser de dos tipos: activa o pasiva. En principio, la desratización pasiva y los métodos mecánicos de la desratización pasiva están pensados como prevención de plagas, así como para atajar infestaciones menores. La desratización activa con medios químicos es la que emplean habitualmente los profesionales.

Desratización activa

La desratización activa implica utilizar medios para erradicar las plagas ya instaladas en el edificio, solar o vivienda. Se utilizan métodos como trampas, venenos, etc.

Los principales métodos empleados en la desratización activa son los siguientes:

  • Mecánicos. Son trampas para roedores que los atrapan o matan. Normalmente son métodos domésticos, empleados por los propietarios de las viviendas o inmuebles. Los hay de varios tipos:
    • Trampa de resorte (desde 2,05 €): cepos con cebo que atrapan y matan a los roedores.
    • Trampa pegajosa o engomada (desde 4,75 €): láminas con adhesivo y cebo que atrapan a los roedores.
    • Trampa viva o humanitaria (desde 6,85 €): jaulas con cebo y puerta de resorte que se cierra al entrar el animal.
  • Químicos. Se trata de aplicar venenos rodenticidas como fumigantes o anticoagulantes de efecto retardado que aniquilen a los animales, o sustancias repelentes para impedir que se acerquen. Deben ser aplicados siempre por empresas profesionales. Son los más eficaces y no es necesario que los propietarios dejen la casa durante el proceso de desratización. Dependiendo del espacio y de la plaga, el tiempo puede oscilar entre dos horas y una jornada.

Desratización pasiva

La desratización pasiva es un sistema preventivo destinado a evitar que los roedores accedan a los inmuebles o espacios. Los métodos incluyen rejillas, sellado de juntas, etc. Para prevenir la aparición de plagas de roedores, los métodos de desratización pasiva más habituales implican dos acciones esenciales:

  • Cierre de los accesos. Un ratón se puede introducir por las grietas más estrechas, incluso por aberturas de 4 o 5 mm de anchura. Por eso conviene sellar las juntas y grietas con materiales resistentes que no puedan roer: perfiles de metal, masa de cemento, etc. En aberturas hacia el exterior conviene colocar rejillas de metal. Los marcos de las puertas y ventanas también deben estar bien sellados, preferiblemente con chapas de metal. Alrededor del edificio se puede extender una capa de grava gruesa, con un calibre de unos 7-8 cm.
  • Comida y agua. Los accesos a lugares donde se almacenen alimentos o fuentes de agua se deben sellar herméticamente, al igual que los depósitos de compost, basura, etc.

Precio

Los profesionales que realizan desratizaciones son los técnicos en control de plagas. El precio de la desratización química de una vivienda por una empresa profesional varía según la superficie del inmueble.

Para un piso de 100 m2, el precio de emplear métodos químicos ronda los 218 €. Si la vivienda tiene 150 m2, el coste sube a unos 278 €. Si la superficie es de 200 m2, el precio final será de unos 315 €.

Extras

Reparaciones

Los roedores pueden estropear los cables eléctricos de la casa. Repararlos es un gasto adicional que puede subir mucho el coste total, por eso es importante llevar a cabo la desratización lo antes posible. De hecho, arreglar la instalación eléctrica de una vivienda de 60 m2 sale por unos 1.700 €.

Una plaga de ratones o ratas también puede llegar a deteriorar los tubos de la lavadora o el lavavajillas, los muebles, las tapicerías, etc.

Limpieza posdesratización

Una vez terminada la desratización hay que limpiar el inmueble a fondo para eliminar posibles animales muertos, excrementos, marcas, restos de productos químicos y restos de comida o basura que pudieran volver a atraer de nuevo a los roedores.

Es interesante contratar a un equipo de limpieza, que realizará un trabajo exhaustivo y con garantías, evitándonos además un trabajo desagradable. El precio de una limpieza integral de un piso de 100 m2 amueblado ronda los 300 €; sin amueblar, unos 200 € con la intervención de 4 limpiadores y durante una jornada. Este presupuesto puede variar dependiendo de aspectos como el nivel de suciedad o la intensidad de la plaga que se haya erradicado.

¿Qué más hay que tener en cuenta?

  • Permisos. En principio, no es necesario solicitar permiso al ayuntamiento para la desratización de un inmueble. Sí es importante contratar a empresas con todas las licencias y asegurarnos de que utilizan métodos permitidos y homologados.
  • Comunidades de vecinos. Lo más normal es que antes de la desratización el propietario del inmueble ponga en conocimiento del problema al resto de los vecinos. No es necesario pedir permiso, a no ser que el problema afecte a todo el edificio.
  • Métodos biológicos y ultrasonidos. Son métodos alternativos de desratización. Los biológicos consisten en combatir a los roedores mediante sus depredadores naturales: gatos, perros o aves rapaces. Los ultrasonidos son emitidos por aparatos que ahuyentan a los roedores; sin embargo, su eficacia no está clara y los animales terminan por acostumbrarse.
  • Alternativas. Durante años se han empleado remedios caseros para atajar las plagas de roedores en casas, locales, granjas, etc. Sin embargo, estos remedios no son muy eficaces; aunque eliminen algunos ejemplares, lo normal es que la plaga no desaparezca o regrese. Además, los venenos caseros como la harina mezclada con yeso y los matarratas domésticos pueden resultar peligrosos en viviendas con mascotas y/o niños.
  • Garantías. A la hora de elegir a la empresa que lleve a cabo la desratización, es fundamental comprobar que ofrecen un período de garantía, que suele ir de 4 meses a 1 año, y que volverán a actuar si la plaga se reproduce en el plazo acordado.
  • Precauciones. Los métodos de desratización química son altamente tóxicos. Por esta razón, en viviendas con mascotas y/o niños es fundamental emplearlos con precaución. No se aconseja su uso a nivel doméstico ni su almacenamiento en la vivienda.
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